En una renovación histórica, los arquitectos utilizaron tejas de resina sintética ASA en toda la estructura tradicional de 15,000 pies cuadrados, logrando una estética atemporal con un rendimiento de próxima generación.
Seleccionado por su capacidad para emular perfiles de tejas de arcilla tradicionales y abordar simultáneamente problemas persistentes como fugas, acumulación de musgo y peso pesado.
Imágenes auténticas: combinación de colores personalizada para preservar el carácter del distrito.
Superficie autolimpiante: El diseño con microcanales canaliza el agua de lluvia, evitando la acumulación de desechos.
Confort acústico: reducción de ruido de 20 dB frente a techos metálicos durante lluvias intensas.
Instalación ecológica: implementación un 50% más rápida sin desperdicio en el sitio en comparación con los mosaicos convencionales.
"Necesitábamos una solución respetuosa con la historia pero preparada para el cambio climático", afirmó el experto. "Las baldosas de ASA ofrecían la sinergia perfecta: encanto auténtico, muchos años de vida útil y sin costes de mantenimiento futuros".
El proyecto ha establecido un nuevo estándar para la preservación sostenible del patrimonio, con planes para ampliar su uso en las modernizaciones municipales.







